LA VELOCIDAD DE LA TOMA DE DECISIONES EN LA EJECUCION DE ORDENES DE MERCADO Parte I

LA VELOCIDAD DE LA TOMA DE DECISIONES EN LA EJECUCION DE ORDENES DE MERCADO Parte I
Sobre este tema del que voy a tratar, siempre que preguntamos en Internet; en los buscadores nos resulta difícil encontrar algo al respecto. Es como si fuera un tema poco importante y sin derecho a existir. Sin embargo cuando encuentro un plan de trading el tiempo que transcurre desde la señal hasta la puesta o ejecución de la orden es inmediato y se contradice con la practica, porque a la hora de ejecutarlo, siempre  surgen las dudas y las contrariedades de interpretación que nos arrastran en muchas ocasiones a esperas constantes, para ver con mayor claridad la situación. Después nos encontramos que cuando ejecutamos o apretamos el gatillo, el tiempo de ejecución es tardío y perdemos la oportunidad sin opciones para corregir. Es por lo tanto esperar una mala decisión y errónea. Ahora bien si no esperamos y rápidamente ejecutamos la orden nos damos cuenta que hemos sido demasiado entusiastas y nuevamente como en la anterior ocasión habrá sido tarde. Todo ello nos conduce a plantearnos una pregunta que aunque no es difícil de responder nos da muy ciertamente una nota o indicativo de que tal y como es nuestra manera de comercial es decir si somo buenos como comerciantes. La pregunta como habréis adivinado es la siguiente;  ¿cual es el tiempo ideal y correcto para poner una orden en el parquet, después de tener la señal o señales que nos indica nuestro plan de trading?

La velocidad es importante porque tiene que ser la justa y no intervenir en ninguno de los factores que alteran el mercado sea por un extremo inferior de tal manera que no nos de tiempo a observar el mercado o sea por el otro que tiene suficiente tiempo como para que el movimiento de alteración de precio se consolide e inicie su camino en el sentido contrario. Evidentemente no darle importancia a esta cuestión demuestra ya seguridad en el trabajo de comercio y no altera de ninguna de las forma nuestra manera de ver el comercio y por consiguiente no es un problema y si es una ventaja porque con ello deducimos que no hay nerviosismo en la tramitación de la orden.

Si no tenemos velocidad en nuestras acciones esto nos augura perdidas porque directamente y sin darnos muchos rodeos eso significan dudas. El traders o buen comerciante no puede permitirse tener dudas porque si eso ocurre y existen recorrerá la esfera del caracol y llega un momento donde no sabe en que lugar se encuentra si al principio o al final del camino o del recorrido del precio. Es por consiguiente concluyente que la velocidad es necesaria y la falta debe evitarse. Las dudas surgen cuando desconocemos el camino hacia donde queremos llegar y desconocer o no tener conocimiento sobre lo que tratamos es perderse en un laberinto perjudicial para nosotros y nuestras cuentas. Si esto ocurre directamente debemos de plantearnos no ejecutar ordenes en real y evitar buscar cual es el tiempo correcto para hacerlo; esperaremos y no nos quedara mas remedio que seguir leyendo o consultando a nuestro instructor o la persona que nos aconseja y nos ayuda en la tarea. Si no es así deberemos buscar en el espacio que surge en la pantalla de nuestro ordenador cuando accedemos a los buscadores otras preguntas como esta: cual es la mejor manera de aprender a comerciar en forex
Suponer no tener dudas puede ser interpretado por algunos como exactitud del mercado o un porcentaje muy alto de aciertos a la hora de ejecutar ordenes; es decir que el que no tiene dudas siempre acierta o en la mayoría de los casos. Bueno, discutir si el mercado es exacto o no en cuanto a las acciones y las decisiones que tomamos en el mercado es infantil porque realmente debemos de tener siempre el convencimiento que nuestras acciones han sido tomadas correctamente y que si el mercado reaccionó de otra forma o de una manera contraria a la esperada no es por nuestro trabajo correcto de traders sino por otros factores que ya habremos tendido como posibles. Sabemos todos que una noticia puede alterar el precio bruscamente y cambiar su dirección pero debemos tener también preparado un conjunto de acciones que nos defiendan en caso de que el precio se escore mucho y nos desestabilice la cuenta. De todos modos hoy en día el precio y su acción son muy contundentes y nos da vías de escape definitivo o riesgos a los que nuestro trabajo se enfrenta y con los que cuenta. Resumiendo el mercado no es perfecto pero si debe ser nuestra interpretación respecto de lo que partimos para hacer nuestros análisis.

Si todavía alguien considera la pregunta de hasta que tanto por ciento el mercado es predecible, le diré que para él tiene que ser el 100% porque ello lo llevara a tener seguridad y evitar las constantes dudas. Algunos orientadores les dicen a sus pupilos que deben actuar siempre en aquellos momentos donde es muy claro el análisis y donde todos coincidimos en la puesta de ordenes de lo que se deducirá que luego el mercado irrumpirá en un fuerte rally con una diferencia importante de precio, es decir deben aunar en una orden muchas probabilidades de que el mercado trabaje en su favor evidentemente con las reglas aprendidas. Esto es cierto, pero en cualquiera de los casos puntuales o momentos incluso donde no interfieren muchos factores o probabilidades aunadas en este sentido,  el comerciante debe saber interpretar el mercado. En muchas ocasiones las ordenes no interesa ponerlas porque los stop están muy lejos y el riesgo de ir en contra de tu cuenta durante bastante tiempo no es bueno e incomoda con las consecuencias cargas psicológicas que conlleva este tipo de acciones.  También en estos lugares puntuales que nos observa nuestro orientador poner una orden en la dirección contraria puede ser increíblemente dañina, cosa que en otros momentos menos puntuales no ocurre y nos mantenemos muy cerca de los precios anteriores.

Apretar el gatillo por consiguiente debe ser muy similar a la caza con armas de fuego, en el que una vez observada la pieza debemos orientar el arma y sostenerla durante unos breves instantes en los cuales se permita apuntar y ver por la mirilla si el arma se mueve mucho según la distancia a la que la presa se encuentre y la definición de la mirilla. Sopesaremos luego el lugar donde no encontramos, la distancia o fuerza  que tendrá la bala una vez recorrido tanta distancia y todo ellos una vez tomada la decisión será micras de segundo disparar el gatillo apretando con el dedo el resorte que sostiene el golpe en la bala. Muchos dirán que esto es más fácil pero evidentemente las pérdidas aquí son exiguas o mínimas a menos que dependa de ello la vida en caso de que la presa resultara ser una fiera cosa que dudo. De todo esto deducimos que la única forma de encontrarnos en esta situación es conociendo perfectamente el lugar donde nos movemos y observar que las dudas se desvanecen fácilmente.



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