Sobre este tema del que voy a tratar, siempre que
preguntamos en Internet; en los buscadores nos resulta difícil encontrar algo al
respecto. Es como si fuera un tema poco importante y sin derecho a existir. Sin
embargo cuando encuentro un plan de trading el tiempo que transcurre desde la
señal hasta la puesta o ejecución de la orden es inmediato y se contradice con
la practica, porque a la hora de ejecutarlo, siempre surgen las dudas y las contrariedades de
interpretación que nos arrastran en muchas ocasiones a esperas constantes, para
ver con mayor claridad la situación. Después nos encontramos que cuando
ejecutamos o apretamos el gatillo, el tiempo de ejecución es tardío y perdemos
la oportunidad sin opciones para corregir. Es por lo tanto esperar una mala
decisión y errónea. Ahora bien si no esperamos y rápidamente ejecutamos la
orden nos damos cuenta que hemos sido demasiado entusiastas y nuevamente como en
la anterior ocasión habrá sido tarde. Todo ello nos conduce a plantearnos una
pregunta que aunque no es difícil de responder nos da muy ciertamente una nota o
indicativo de que tal y como es nuestra manera de comercial es decir si somo
buenos como comerciantes. La pregunta como habréis adivinado es la siguiente; ¿cual es el tiempo ideal y correcto para
poner una orden en el parquet, después de tener la señal o señales que nos
indica nuestro plan de trading?
La velocidad es importante porque tiene que ser la justa y
no intervenir en ninguno de los factores que alteran el mercado sea por un
extremo inferior de tal manera que no nos de tiempo a observar el mercado o sea
por el otro que tiene suficiente tiempo como para que el movimiento de
alteración de precio se consolide e inicie su camino en el sentido contrario. Evidentemente
no darle importancia a esta cuestión demuestra ya seguridad en el trabajo de
comercio y no altera de ninguna de las forma nuestra manera de ver el comercio
y por consiguiente no es un problema y si es una ventaja porque con ello
deducimos que no hay nerviosismo en la tramitación de la orden.
Si no tenemos velocidad en nuestras acciones esto nos augura
perdidas porque directamente y sin darnos muchos rodeos eso significan dudas.
El traders o buen comerciante no puede permitirse tener dudas porque si eso
ocurre y existen recorrerá la esfera del caracol y llega un momento donde no
sabe en que lugar se encuentra si al principio o al final del camino o del
recorrido del precio. Es por consiguiente concluyente que la velocidad es
necesaria y la falta debe evitarse. Las dudas surgen cuando desconocemos el
camino hacia donde queremos llegar y desconocer o no tener conocimiento sobre
lo que tratamos es perderse en un laberinto perjudicial para nosotros y
nuestras cuentas. Si esto ocurre directamente debemos de plantearnos no
ejecutar ordenes en real y evitar buscar cual es el tiempo correcto para
hacerlo; esperaremos y no nos quedara mas remedio que seguir leyendo o
consultando a nuestro instructor o la persona que nos aconseja y nos ayuda en
la tarea. Si no es así deberemos buscar en el espacio que surge en la pantalla
de nuestro ordenador cuando accedemos a los buscadores otras preguntas como
esta: cual es la mejor manera de aprender a comerciar en forex
Suponer no tener dudas puede ser interpretado por algunos
como exactitud del mercado o un porcentaje muy alto de aciertos a la hora de ejecutar
ordenes; es decir que el que no tiene dudas siempre acierta o en la mayoría de
los casos. Bueno, discutir si el mercado es exacto o no en cuanto a las
acciones y las decisiones que tomamos en el mercado es infantil porque
realmente debemos de tener siempre el convencimiento que nuestras acciones han
sido tomadas correctamente y que si el mercado reaccionó de otra forma o de una
manera contraria a la esperada no es por nuestro trabajo correcto de traders
sino por otros factores que ya habremos tendido como posibles. Sabemos todos
que una noticia puede alterar el precio bruscamente y cambiar su dirección pero
debemos tener también preparado un conjunto de acciones que nos defiendan en
caso de que el precio se escore mucho y nos desestabilice la cuenta. De todos modos
hoy en día el precio y su acción son muy contundentes y nos da vías de escape
definitivo o riesgos a los que nuestro trabajo se enfrenta y con los que
cuenta. Resumiendo el mercado no es perfecto pero si debe ser nuestra interpretación
respecto de lo que partimos para hacer nuestros análisis.
Si todavía alguien considera la pregunta de hasta que tanto por
ciento el mercado es predecible, le diré que para él tiene que ser el 100%
porque ello lo llevara a tener seguridad y evitar las constantes dudas. Algunos
orientadores les dicen a sus pupilos que deben actuar siempre en aquellos
momentos donde es muy claro el análisis y donde todos coincidimos en la puesta
de ordenes de lo que se deducirá que luego el mercado irrumpirá en un fuerte
rally con una diferencia importante de precio, es decir deben aunar en una
orden muchas probabilidades de que el mercado trabaje en su favor evidentemente
con las reglas aprendidas. Esto es cierto, pero en cualquiera de los casos
puntuales o momentos incluso donde no interfieren muchos factores o
probabilidades aunadas en este sentido, el comerciante debe saber interpretar el
mercado. En muchas ocasiones las ordenes no interesa ponerlas porque los stop están
muy lejos y el riesgo de ir en contra de tu cuenta durante bastante tiempo no es
bueno e incomoda con las consecuencias cargas psicológicas que conlleva este
tipo de acciones. También en estos
lugares puntuales que nos observa nuestro orientador poner una orden en la dirección
contraria puede ser increíblemente dañina, cosa que en otros momentos menos
puntuales no ocurre y nos mantenemos muy cerca de los precios anteriores.
Apretar el gatillo por consiguiente debe ser muy similar a la
caza con armas de fuego, en el que una vez observada la pieza debemos orientar
el arma y sostenerla durante unos breves instantes en los cuales se permita
apuntar y ver por la mirilla si el arma se mueve mucho según la distancia a la
que la presa se encuentre y la definición de la mirilla. Sopesaremos luego el
lugar donde no encontramos, la distancia o fuerza que tendrá la bala una vez recorrido tanta
distancia y todo ellos una vez tomada la decisión será micras de segundo
disparar el gatillo apretando con el dedo el resorte que sostiene el golpe en
la bala. Muchos dirán que esto es más fácil pero evidentemente las pérdidas aquí
son exiguas o mínimas a menos que dependa de ello la vida en caso de que la
presa resultara ser una fiera cosa que dudo. De todo esto deducimos que la única
forma de encontrarnos en esta situación es conociendo perfectamente el lugar
donde nos movemos y observar que las dudas se desvanecen fácilmente.

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